Les piscines

Una de las primeras cosas que me llamó la atención al llegar a París fue el precio de las picinas, y, bueno, del deporte en general. Toda instalación pública tiene precios muy asequibles y, lo mejor de todo, hay mucha elección.

Acostumbrada a las piscinas en Madrid que cuestan un mes de ahorro exclusivo para darte un baño, creí besar el cielo cuando puse un pie en la primera que me encontré. Y es que por menos de 3€ puedes acceder a las piscinas que, por el momento, están límpisimas. Además, cuentas con abonos muy interesantes como 10 baños por 24€ o 3 meses por 37€. Por otro lado, hay reducciones para estudiantes, para menos de 26 años que demuestren que viven en París, para parados, familias numerosas, acompañantes de niños de menos de 8 años, mayores de 65 años,…

Tan sólo en mi barrio contamos con 4 piscinas repartidas en varias zonas y el largo de las mismas oscila entre los 25m y los 33m. Como pasa con todo, las hay más espectaculares y las más corrientes, por ello, os traigo hoy una selección de las mejores piscinas públicas que he conocido en Paname y, os recomiendo, que siempre verifiquéis los horarios en la página web del Ayuntamiento para evitar disgutos.

  1. Edouard Pailleron – La primera piscina que conocí en París y, para mi gusto, la más completa a nivel de servicios. En el mismo edificio hay una pista de hielo donde entrenar, patinar e incluso a veces hacen fiestas con música electrónica. Cuenta con una piscina de 33m donde se puede nadar, otra más pequeña de 25m donde poder estar tranquilamente, otra de 11m con chorros y por último un jacuzzi donde relajarte. Además, estas tres últimas, por la noche, se iluminan de tal manera que da la impresión de estar en un spa. Muy recomendable, sobre todo, porque en la piscina deportiva, cuando nadas a espalda, ves el cielo ya que el techo es de cristal. En verano, además, habilitan el solarium, a la salida, para poder broncearte. La entrada a esta piscina es un poco más cara, 3.6€, pero merece mucho la pena. Como curiosidad, cuando se estrenó la película La Odisea de Pi, hicieron un preestreno en la misma, la gente podía ver el largometraje desde unas canoas instaladas en la piscina principal. Para llegar hasta ella: 32, rue Edouard Pailleron – 75019 – Metro: Bolivar o Jaurés.
    Photo de l'équipement Piscine Edouard Pailleron
    Imagen tomada de la página web: equipement.paris.fr

     

  2. La Butte Aux Cailles – La piscina del barrio La Butte Aux Cailles, situada en el XIIIe arrondisement, es también un tesoro descubierto tan sólo por los vecinos del barrio. Mi primera impresión cuando entré en ella fue la de estar dentro de una catedral de sal, porque la acaban de reformar y todas las paredes están blancas. Tiene unas bóvedas y unos tragaluces que te hacen sentir como si estuvieses en un lugar sagrado.Afficher l'image d'origine

    Es una de las piscinas más antiguas de París, de 1924, y se creó para completar un establecimiento de baños-duchas que existía desde 1908. Por tener esta arquitectura tan particular, entró, el 1990 en el Inventario Suplementario de los Monumentos Históricos de Francia. El edificio tiene un estilo Art Nouveau y, pese que en los años 90 se intentó rehabilitar ya que, a causa de los vapores del agua y la humedad, la estructura estaba muy debilitada, hasta 2011 no se llevó a cabo la gran obra que ha permitido conservar este monumento arquitectónico. El precio de entrada es el normal de las piscinas públicas de París y, sorpresa, sorpresa, en verano cuenta con 2 piscinas exteriores de 25m y 12m cada una (frente a los 33m de la que está en el interior) para aprovechar los poquitos días de calor y sol parisinos. Para llegar hasta allí: 5, place Paul Verlaine – 75013 – Metro: Corvisart o Place d’Italie.

  3. Joséphine Baker – Como ya comenté en un post anterior, en París está muy de moda abrir bares, restaurantes, pubs en barcos o, como se llaman aquí, peniches. Son barcos que están anclados y no se mueven nunca. Pues también contamos con una piscina-peniche en el Sena, muy cerquita del restaurante del Crous del que os hablaba. Esta piscina es bastante impresionante ya que las paredes son una vitrina que dan al río, con la particularidad de que estos cristales se abren en verano transformándose en piscina al aire libre, lo cual es una gozada.Afficher l'image d'origine
    La piscina cuenta con 25m y el precio es como la Edouard Pailleron, de 3,6€. Ojo, porque en verano la tarifa sube y hay un límite de tiempo de 2h y, si es sobrepasado, tienes que pagar más. Para daros unos chapuzones sobre el Sena: quai François Mauriac – 75013 – Metro: quai de la Gare o Bibilothèque François Mitterrand.
  4. Molitor – Aunque no esté dentro de las piscinas públicas de París, quiero hacer mención a esta piscina histórica recientemente reabierta tras un largo periodo de abandono. Esta piscina, que aparece en la película anteriormente nombrada, La Odisea de Pi (Pi como diminutivo del nombre del protagonista, Piscine Molitor), anteriormente era pública. Está situada al lado del Bois de Boulogne, en el barrio XVIe, entre el estadio Rolland Garros y el Parc des Princes y fue inaugurada en 1929.molitor.jpg

    Tiene un estilo Art déco y, como curiosidad, fue donde apareció el primer bikini en 1945. Fue cerrada en 1989 y en 1990, como ocurriera con la piscina de Butte Aux Cailles entró en el registro de Monumentos Históricos Nacionales. En 2012 fue parcialmente destruida y reconstruida en 2014 levantando mucha polémica por haber “atentado” contra un monumento histórico nacional. Cuenta con dos piscinas, una de verano de 46m y otra de invierno de 33m. ¿El problema? Que las obras fueron llevadas a cabo por una cadena hotelera que ha construido alrededor de la piscina interior 124 habitaciones, un restaurante, una terraza y un bar privatizando, así, una joya arquitectónica. Antiguamente, cuando la piscina era pública, la exterior se convertía en una pista de patinaje sobre hielo hasta los años 70.

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    Imagen tomada de la página web: http://www.mltr.fr

    Cuando en 1989 un grupo hotelero quiso destruirla para crear su nuevo complejo hotelero, se creo una asociación, SOS Molitor, para evitar esta catástrofe. El problema fue que la piscina, al caer en desuso y ser abandonada, fue debilitándose y la gente fue robando algunos detalles de la arquitectura. El colectivo Heretik realizó una rave party en 2001 ya que el edificio estaba en un limbo legal. Hoy en día, la piscina es exclusivamente del uso y disfrute de los clientes del hotel (que deben pagar más o menos 300€ la noche) y de los 1000 socios exclusivos del Club de Molitor, que deben pagar 1200€ de gastos de inscripción y 3300€ al año que les da acceso a las piscinas, jacuzzi, spa, gimnasio,… Esto ha supuesto más controversia, sobre todo porque el lugar pertenece al Ayuntamiento de París, pero sólo es accesible a algunos… Aún así, os dejo la dirección por si alguien puede o quiere acercarse: 13 rue Nungesser et Coli – 75016 – Metro: Michel Ange Molitor o Porte d’Auteuil.

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    Imagen tomada de la página web: http://www.mltr.fr

     

Y para acabar, tan sólo deciros que todas las piscinas cuentan con duchas, taquillas, cambiadores y secadores eléctricos para la comidad de todos. Y si alguno tiene o ha tenido la suerte de zambullirse en la histórica piscina Molitor, que me lo cuente :^).

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